martes, 6 de septiembre de 2016

Ella viaja sola





Los hijos ya volaron del nido y marido hace rato que no tiene más. Se terminaron las vacaciones según el calendario de la escuela. Todavía le falta un tiempo antes que una mala caída pueda terminar  en un reemplazo de cadera. Las amigas están casi todas casadas y las pocas que están sueltas no tienen muchas posibilidades de viajar.  Así las cosas, puede  viajar sola  o no viajar.  Y ella, elige viajar.
 Existe un El en la vida de Ella, sin rótulo que lo defina con precisión. Hubo algún tipo de relación en el pasado. Decir que fueron pareja es demasiado; decir que ahora son buenos amigos quizás sea lo más real. En su último cumpleaños, alguien preguntó en calidad de qué El estaba en su casa  y ella contestó con total sinceridad “ni idea, El es El; más que eso no puedo explicar”. Ella cree que lo importante es lo mucho que compartieron. Los años fueron pasando y ambos han presenciado como el otro viene sumando más kilos y más canas. Lo malo prescribió hace rato y lo bueno lo quiere honrar.
Hace unos días su hijo le anunció que había encontrado una oferta imperdible de pasajes para Sudáfrica y que él se iba a encargar que Ella lo aprovechara.
Viajera y voladora empedernida,  se dejó convencer con facilidad. En cuanto había puesto su número de tarjeta de crédito en el proceso de compra online  y recibía confirmación con código de reserva, empezaron las dudas y también un poco los temores.
Aunque le encanta preparar una valija y nada en la vida la hace más feliz que el despegue en un avión, esto es Sudáfrica. Y sabe bien que de Sudáfrica lo único que sabe … es que no sabe nada! Lo primero que le vino a la mente es que allá hay muchos jacarandás. Esta fanática de sus flores azuladas, se dio cuenta que iba a viajar en el momento justo para verlos en flor. Un extra impensado, producto de la total casualidad, pero que terminó de convencerla de lo acertado y oportuno de este viaje.

Había logrado lo más importante, el cruce del charco a precio inigualable.  Ahora quedaba por delante la misión de armar el viaje de la mejor forma. El desafío es atrapante para quien ama viajar. Ella recogió el guante con entusiasmo y se puso a trabajar, haciendo la tarea cual alumna estudiosa y aplicada.

Paso días recopilando información en internet y consultó todos los foros pertinentes en TripAdvisor . Solamente una vez que  tuvo  desde Johanesburgo hasta Ciudad del Cabo, pasando por Kruger, Bontebok, Hodespruit y Mapungubwe aprendidos, ubicados e incorporados a su vocabulario,  llamó a su agente de viajes de confianza.
La propuesta de la agente resultó  muy atractiva, y  empezó a imaginarse en reservas privadas, en carpas que parecen palacios con arañas de cristal, jacuzzis al aire libre,  un té servido por un zulú y  la sabana con búfalos, elefantes y leones como telón de fondo.
Mujer al fin, investigó en profundidad los requerimientos de vestuario,  hasta que (muy a su pesar, porque no le gustan los colores de la tierra) se convenció que beige, gris y verde oliva es la gama requerida. Un problema para quien adora sus jeans y cree firmemente que el azul es el rey de los colores. Todo sea por confundirse con el entorno y no espantar a los animales. También pasó revista a sus sombreros, y quedaron en un empate sin solución el tejano favorito y la gorra sin gracia de TripAdvisor. Sabe que el tejano le queda espectacular, pero llevarlo en la mano a lo largo de 6 vuelos? Lo irá a soportar?  El eterno dilema de glamour versus practicidad.
Más veía, más leía,  más buscaba,  averiguaba, y se instruía, más pena le daba emprender esta aventura sin compañía. Todos los precios vienen calculados para dos, ella iba a pagar para ella sola casi lo mismo que todos los que viajan x 2.  Además, esas camas king size envueltas en una cascada de tul de mosquitero,  esas alfombras de piel de tigre, un trago al atardecer, con romántica vista al Limpopo o el Luvuvhu, mientras que una gacela pasaría caminando frente al lodge … Un libro y un buen trago no son mala compañía, pero … también se podría estar mejor. Por el solo hecho que las cosas compartidas se suelen disfrutar más, nada más que por eso.
Entonces, juntó coraje, y le contó sus planes a EL. El caballero es un hombre de asfalto, y como bien ya suponía la idea no lo cautivó en lo más mínimo. Ella no se desilusiona ni se ofende, prefiere más bien recordar que aprendió a viajar sola, de alguna manera, gracias a El. Hace muchos, muchos años, hubo una ruptura justo antes de un verano. Ella había ahorrado para hacerle un regalo importante y de pronto se encontró con dinero y sin compañero para sus vacaciones. El regalo se transformó en un viaje a Méjico para ella, y entonces aprendió que no necesitaba depender de nadie más para viajar.
En los preparativos para Sudáfrica, se dio cuenta que había caído en la trampa que tantas veces recomendó a otros evitar: los destinos románticos, los lugares típicos de viaje de bodas no son para los que viajan solos. El viajero single debe ir a ciudades, o lugares donde haya un público que no se componga de parejas solamente. El lodge de lujo no solamente le iba a costar carísimo, simplemente no era lo mejor para ella.
El destino ya estaba confirmado, y para un cambio de planes utilizó el recurso que mejor conoce, los foros de TripAdvisor. Con la sutileza que dan años de experiencia en esta red social, empezó a escribir en un tema y otro, diciendo siempre que iba a ir a Sudáfrica ella sola, y qué le recomendaban hacer y dónde alojarse?
En 24 horas llegó la sorpresa: un fotógrafo Estadounidense, asiduo participante del mismo foro, prácticamente un conocido en el mundo de la red, le envió un mensaje privado preguntando por sus fechas de viaje. Como los caminos del Destino son insondables, por algún motivo tuvo que haber una falla en el proveedor de su zona que la dejó por más de un día sin internet. Hubiese podido ir a otro lugar para conectarse, pero prefirió quedarse así, sin contestar y con la satisfacción de comprobar que cuando se cierra una puerta se puede buscar hasta que se abra otra.
 Por el precio adecuado se puede  jugar a ser Meryl Streep en Africa Mía, pero Robert Redford no va a estar. Algunas cosas no tienen precio y todo lo demás – casualmente - lo va a pagar con Mastercard.



Image result for lions photos africa


jueves, 25 de agosto de 2016

Con lindo tiempo y buen humor




Me levanté, re dormida y a los tumbos (como siempre) y fui más sonámbula que despabilada hasta la cocina. No existo hasta tanto me hace efecto la primera dosis diaria de café. Mientras que se calentaba el oscuro elemento noté que la cocina estaba muy agradable, casi calentita. Ya esbozando mi primer sonrisa del día, deslumbrada por tamaña temperatura primaveral, me dí cuenta que el calor venía del horno. Por favor, que estúpida, me dejé el horno prendido toda la noche !!!
(No te flageles. Eso no es nada. La cosa se vuelve grave cuando abrís el gas y no ponés el fósforo. Todavía no llegaste a ese punto, vele el lado positivo).
Es la segunda vez que hago la misma taradez. Cocino algo a la noche, con la intención de tenerlo listo para el día siguiente a mediodía. Hay algo en esta nueva rutina que no logro dominar. Cuando saco la comida y la controlo, si  me parece que ya está bien, dejo la fuente en la mesada y me olvido del horno.
(Bueno mujer, mirá el vaso medio lleno: por lo menos, no dejás nada  en el horno, no carbonizás la comida).
El día está lindísimo. Con la dosis de cafeína en mano, recién miro hacia afuera, y ahí está, la primera buena noticia del día:



Así nomás, de la noche a la mañana, te decidiste a florecer?  
Estás muy adelantada este año! Me lo dijo mi vecino - el botanófilo - y me costaba creerle. Cómo se entiende que Doña Naturaleza se despierte tan rápido, después de un invierno tan frío?
Menos mal que podé el ficus! Eso se hace en invierno, y sospecho fuertemente que debe ser en invierno de temperaturas, no invierno de almanaque. Flor de lío que fue toda la empresa: se había roto la maceta, aproveché para recortarlo bastante, cambiar maceta y agregar tierra nueva. 
Rebosante de entusiasmo, arremetí con maceta, tierra y herramientas como si trasplantara árboles de casi tres metros todos los días de  mi vida. Creí que iba a ser cosa de un rato, y me tomó una tarde entera, y mi cintura lo recuerda todavía.
(Vele el lado positivo: las piernas aún responden y seguro que quemaste como mil calorías).
Mi vecino dice que dentro de un par de meses va a estar irreconocible. Por ahora, pobrecito, está como un chico al que le cortaron demasiado el flequillo.
Pensándolo bien, igual que yo: le pedí a Diógenes que me saque 3 centímetros, y me amputó la mitad de la cabeza.  Ese es el gran problema con los peluqueros, incluso el más querido, conocido y de confianza: nunca se sabe qué día estarán de humor Tijera Fácil ...
 (De nuevo te digo, vele el lado positivo: sabés cuánto de vas a ahorrar en tintura, shampoo y demás productos para el pelo?).
 No me gusta tener el pelo muy corto, pero bueh, me crece tan rápido que no es para tanto, eso es cierto.
Pasé un momento feo cuando distraída, percibí mi cara de pasada frente a un espejo. Por un segundo, hubo algo en la imagen que me recordó a mi madre. Tremendo. Ningún parecido es voluntario, solamente una desafortunada coincidencia. Quién cornos inventó la genética? Díganme dónde está, así lo mato ...
(Dale! Vaso medio lleno - lado positivo: decí también que te dijeron que así estabas parecida a Lady Di. Eso es bastante mejor, no???).


La segunda buena noticia del día fue ésta: mi árbol con brotecitos !!!





Listo! Ahora sí convencida que se aproxima "lo bueno", me fui hasta el barcito de la esquina, que es como un club de barrio. Mientras que esté lindo para sentarse a tomar algo afuera, siempre una se encuentra con alguien para charlar.

Con las vecinas / amigotas del barrio hemos formado un grupo bastante grande, y todas nos contamos nuestras historias de salud, hijos, maridos y consorcios. Ultimamente el tema prevalente es el precio de las tarifas, claro está. 

Somos las genias de los precios en los supermercados y negocios de la zona. Pero en esto, seguimos a la deriva, sin terminar de entender qué va a pasar. Me tratan a menudo de Franchuta amarreta y no me importa. Ya veremos qué pasa y quién ríe mejor cuando lleguen las facturas.

Lo de la crisis energética es un hecho ya sabido y aceptado con resignación. Siempre, pero siempre terminamos en una discusión sobre cómo sería mejor ahorrar. En una sola cosa, hasta ahora, hemos logrado consenso absoluto: si el verano es muy caluroso, si empiezan los cortes de electricidad, habrá que ser solidarios y privarse de parte del consumo para colaborar. Y ahí - curiosamente - con el mismo espíritu de sacrificio de las Damas Mendocinas con la Campaña Libertadora, todas hemos asumido el mismo compromiso: boicot a la plancha, bienvenida la ropa dobladita nada más, y a lucirla orgullosas, como buenas Patriotas !!!

(Alguno que se atreva a decir que no sería de lo más políticamente correcto ??? ).


lunes, 15 de agosto de 2016

Mal de unas, consuelo de otras




Laura es una de mis amigas más queridas. Menuda, suave, dulce, hiperfemenina, es la mujer más buena del mundo. Enviudó muy joven, no tuvo hijos y estuvo muchos años en una relación con un hombre casado. Pasó demasiado tiempo  esperando que él resolviera sus dudas, su sentimiento de culpa y su confusión, para que en fin de cuentas el personaje las dejara - tanto a ella como a su legítima - de un día para otro.  Totalmente convencido, sin culpa y sin dilemas,  plantó a ambas por una mujer que acababa de conocer.
Si de relaciones se trata, el único aspecto en el cual Laura ha sido afortunada es en el de los vecinos. Vive en un edificio bastante chico, gestionado por los mismos propietarios. Todos se conocen, todos se llevan bien y todos colaboran entre ellos.
Cuando se mudó Martín al edificio, se felicitaron por el arribo de otro vecino encantador.  Educado, muy agradable y SOLO. Los de planta baja lo invitaron en menos que canta un gallo “para que fuera conociendo a sus vecinos” ….  y en particular a Laurita. Si había una posibilidad de formar una pareja, ellos se iban a encargar que sucediera. Hay gente que es así, casamentera por vocación.
La simpatía entre los dos fue instantánea. Había puntos en común, y en todo el consorcio empezó a palpitar la esperanza de  que surgiera algo entre estos dos seres que se veían tan buena gente el uno como el otro.
Pasaron las semanas, pasaron un par de meses, y era cosa habitual ver a Laura y Martín charlando juntos en la entrada, ocupándose de las plantas del jardín o revisando papeles del consorcio.
Para los que la conocíamos, el cambio en Laura era evidente: usaba conjuntos más coloridos, sonreía por cualquier cosa y arremetía ante la vida con un entusiasmo nunca visto. 

Nuestras conversaciones telefónicas en esos tiempos eran sobre un solo tema, y ese tema era Martín. El candidato seguía tan atento como siempre, pero no parecía querer pasar de ahí. 
Llegué a sugerir dejarlos encerrados unas horas en el ascensor para que alguno de los dos se decidiera a dar el primer paso, pero la idea no tuvo aceptación. Reconozco que lo mío no era muy sutil.

Una mañana Martín tocó timbre en lo de  Laura y con evidente expresión de vergüenza y de temor la invitó a subir a comer con él esa noche.
Laurita apareció puntual a la hora convenida, con la mejor torta casera en sus manos temblorosas.
Martín le sirvió una copa de vino y fue directo al grano:
“Laura, te invité porque …antes que nada tengo que decirte que sos la mujer más increíble que conocí en mi vida”
(Ella sintió que empezaba a sonrojarse)

"Hace poco que nos conocemos, y siento como si fuese de toda la vida"

(su corazón latía con tanta fuerza, que lo sentía retumbar en sus oídos)

"Me cuesta mucho abrirme ante los demás, por eso hasta ahora no había dicho nada"

(ni se percató que había dejado de respirar)


“Laura, yo soy gay, y me honra decirte que sos la primera persona de mi entorno a quién se lo puedo confesar”.



Image result for fotos hortensias gratis


Yo no tengo nada que ver con Laura y mi vida ha sido totalmente diferente a la suya. Digamos que si de relaciones se trata, “prolija” es un término que no aplica para mí.
Cuando pasé por la Segunda Gran Ruptura, me fui un tiempo a sanar mis heridas a la casa de La Costa. Mi padre estaba allá, y con él no iba a haber ni mucha contención ni grandes charlas, pero al menos, sabía que podría estar en paz.
Una mañana, lo encontré muy concentrado, examinando atentamente todos los rincones del jardín.
 “Me parece que voy a plantar hortensias”
- En serio, Papá? No sabía que te gustaban las hortensias - 
“Jamás puse porque dicen que cuando hay hortensias en la casa, la hija no se casa. Me parece que es hora de poner unas cuantas hortensias por acá"

Image result for fotos hortensias gratis

domingo, 7 de agosto de 2016

Desde el Sofitel hasta la cama




A principios de la semana nos juntamos con tres de mis Más-Queridos para almorzar en Le Sud, el restaurant del Sofitel.  Quisimos aprovechar un menú a  precio muy conveniente porque El Sofitel es lindísimo y siempre es un placer darse una vuelta por ahí.
Por una vez, dejé de lado la ropa Antártica y me vestí para la ocasión, con zapatos cancheros y todo. Como llegué bastante temprano, me fui hasta el museo Ricardo Rojas a sacar unas fotos. Mientras que gatillaba en el patio fui sintiendo cómo el charol en los pies y el cashmere en el cuerpo aportan más elegancia que calor. El atuendo no tiene toda la culpa. Me temo que por el entusiasmo (léase:hartazgo) de terminar de una vez con el brushing, puedo haber salido con el pelo un poco húmedo - y eso lo suelo pagar.
Del almuerzo en sí, lo mejor fue la compañía y el amuse-bouche que nos sirvieron al empezar. El resto, más bien flojo. Esperábamos otra cosa.  Tanto los platos degustados como el servicio parecían venir subtitulados “no pretendas más que esto por lo poco que pagaste”. Así lo vivimos nosotros, todo es opinable. Por ejemplo, podemos discutir si cuando un menú incluye una copa de vino, corresponde que la copa en cuestión te la llenen a un tercio de su capacidad; ahora bien, lo que es simplemente imperdonable es que el Malbec nos fue servido FRIO como recién salido de la heladera!

Experiencia comparable a comprar un pasaje a buena tarifa en Emirates, y encontrarse con un avión de Iberia al embarcar.

Por la tarde y ya en casa, mi desaprensión en pos de la estética me empezó a pasar factura. Un estornudo, un poco de tos, un escalofrío, un ligero ardor en la garganta … de las cosas que no son graves, lo que más joroba la vida, todo junto!
Resignada a un programa de cama y combate de los síntomas prendí el chupete electrónico y me desplomé. No sé bien qué pasó pero perdí 12 horas de mi vida. Tengo recuerdos confusos de lo que pueden haber sido sueños, pesadillas o delirios febriles. Una mezcla bizarra de monjas, bolsos de dinero, conventos y cuentas de servicios. Estoy segura que tuve mucha fiebre porque por momentos me despertaba empapada en sudor y después sentía un frío tremendo.
Cuando emergí me sentía como si me hubieran pegado una paliza y tenía la fea sensación que había algo que yo sabía y que se me pasaba por alto. De pronto, se me hizo la luz, y me precipité sobre la cuenta del agua, que jamás me había molestado en abrir: 1.500 mangos. Pero si vivo sola, me ducho en dos minutos y no tengo ni una canilla que gotea! Me harté de oír que nos hemos quedado sin gas y que está complicada la distribución de electricidad. Y qué pasó con el agua? Será que ahora la potabiliza Christian Dior?
(Claro, el problema es que el agua no tiene medidor. No puedo hacer nada, entonces. A menos que dé de baja el servicio y lave los platos con Villavicencio ... no saldría más barato?)
Entre fiebre, pesadillas y temor por las cuentas por llegar tardé tres días en resucitar. Tres días en los cuales estuve aferrada a los pañuelos de papel y al frasco de Lidil. No fue gripe, porque la gripe dura una semana, me parece? Solamente una vez  me vacuné. Fue el invierno que más enferma estuve. Bronquitis, laringitis, anginas, faringitis y todos sus parientes. Salvo gripe, claro está. 
Mal negocio. Jamás me volví a vacunar, y, en general, me apesto bastante poco por estas cosas del frío.
Aparte del ibuprofeno de rigor cuando arrecia la fiebre, me preparo mi tecito mágico y paciencia hasta que pase! 
La receta del tecito:
Una taza de té (porque es caliente y reconforta) con:
- bastante jugo de limón (para aportar vitamina C)
- jengibre fresco (excelente antiséptico natural)
- miel (para aliviar la garganta)
- Fundamental: un buen chorro de whisky o cognac (por si falla todo lo anterior !!!).


jueves, 28 de julio de 2016

Si querés dos pasaportes ... bancate la pelusa!




Ayer tenía mucho frío. Cuando vi que hasta los árboles se habían abrigado, me dio más frío todavía.

Me puse mis botas más potentes, y el super-mega camperón, el más largo, grueso y amplio de  todos mis tapados. Me da un look tipo el muñeco de Michelin, pero no me importa ni medio. Es lomás.

Pasé frente al lubricentro. Pensé en pedir que me pongan anticongelante … pero seguí hasta la parada y me tomé el colectivo para el centro.

Iba al consulado de Francia. Tenía que ir a buscar un documento  de una de las recién llegadas de la familia. Mis sobrinos me suelen pedir ayuda con estos menesteres. Ellos no aprendieron francés en su casa. Son los hijos del Lord.  Al Lord no lo llamamos  así por ser Inglés sino por haber vivido como un Lord toda su vida.

Mi sobrino le quiso poner a su beba el nombre de mi madre. El nombre es precioso y pega muy bien con el apellido. Me preocupa esa duda que me carcome sobre si el mundo puede estar preparado para dos ejemplares con ese mismo nombre y apellido -  pero no se puede ser mala onda con la familia.

Por suerte había un lindo sol, y fui llegando a la calle Basavilbaso rebosante de buen humor, pensando que en el fondo, más que sentirme muñeco de Michelin, era mejor hacer de cuenta que salía de una escena de Doctor Zhivago.

Me encontré con policías y controles en la entrada del consulado. Sorpresa por un segundo, hasta que caí en la cuenta del motivo: y si, por qué el consulado de los yanquis iba a ser el único en cuidarse? 

Varias y bien horrendas razones tienen los franceses para cuidarse ahora.

Para empezar, al mejor estilo aeropuerto, me pasaron el aparato ese que es detector de metales. Yo estaba medio avergonzada por el volumen de mi tapado. Con una mano en el corazón, tengo que reconocer que tranquilamente daba para llevar una ametralladora y que no se note.

El segundo paso era revisar la cartera.

Casi me muero!  Había salido a los piques y mi cartera era un soberano despelote. 

- Por supuesto, señor agente, pero por favor, no le cuente a nadie lo que hay acá, mi cartera es un desastre”

El policía me preguntó por “el C4”

- No, Señor, yo no tengo un Citroen. Ni vine acá con auto.

- El C4 en la cartera, me corrigió

- Ahhh, el celular? Nooo. Es más viejito, es un S3 nomás….

- El C4 es un explosivo. Con todo el revoltijo que tiene,  hasta C4 podría tener ahí adentro. Me llegó la merecida reprimenda.

Así inspeccionada y aprobada pasé a la recepción.

Adentro, había una mujer bastante joven sentada y esperando. Linda. Ropa con pinta de carísima. Maquillaje perfecto y peinado impecable. Todo lo que a mí me falta.

Me preguntó si hablo francés y me pidió que la ayude. Me dijo que sabía que tuvo una abuela francesa y que quería obtener la nacionalidad porque siempre le encantó Francia, la cultura francesa y que quería mandar a sus hijos al colegio francés. 

Seguían sin atendernos a ninguna de las dos, así que le fui contando todo lo que sé del Liceo Franco-Argentino, cómo yo también he querido mantener los vínculos con Francia,  y lo bien que les les ha ido a mis hijos así, educados como bi-nacionales y bi-culturales. Hablábamos de las ventajas de tener doble nacionalidad cuando la llamaron.

Yo hice lo mío, y justo cuando me iba, salió también mi compañera ocasional. Me preguntó por lo de la seguridad. Le dije que era algo nuevo, seguramente puesto después de los atentados. Mientras que íbamos caminando juntas hacia el Bajo, hablábamos del terrorismo, de lo mal que está el mundo entero. 

De pronto, recordé una noticia que leí hace poco, y le comenté sobre una de las últimas declaraciones de  Donald Trump, anunciando que si era Presidente pensaba restringir el acceso de franceses y alemanes a Estados Unidos.

"Nooo. Me estás jodiendo? Por favor, que no lo haga, por lo menos no hasta dentro de un año. Mi marido me mata!!! Imaginate, yo haciendo todos estos trámites de porquería para tener pasaportes Europeos nada más que para llevar a los chicos a Disney ... si no puedo usarlos, con lo caros que me van a salir ... mi marido me mata!!!!"