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viernes, 18 de noviembre de 2016

El safari




Después de un corto vuelo desde Johannesburgo, llegué a Nelspruit.


Foto: importante - ver en el extremo derecho un container tipo jaula color azul: ahí ponen todos los equipajes de mano que son rígidos. Aunque cumplan con el tamaño y peso requeridos, attaché o carry-on con rueditas y manija son recogidos al lado de la escalera del avión, y devueltos al llegar a destino del mismo modo:  en la pista, al lado del avión. El único equipaje de mano permitido en estos vuelos debe ser blando (como un bolso para el gimnasio).

Volé por Air Link, una subsidiaria de South African Airways. Avión chico en serio. Era un Embraer 135, y tenía capacidad para unos 30 pasajeros. Una sola azafata, una belleza de ébano que podría ser top model en cualquier lugar del mundo, y que se despidió de nosotros con un inusual “gracias por elegirnos. Cuídense y que Dios los bendiga a todos”.




En el aeropuerto de Nelspruit me esperaba mi transfer, que resultó ser un chofer para mí sola en un Toyota (Corolla o similar). Unas dos horas de viaje por rutas impecables. Lo ideal, es poder llegar directamente a Hoedspruit. Desde allí el mismo lodge ofrece el transfer en forma gratuita, pero, son aviones chicos (más chicos aún), y no se pudo conseguir lugar (narrado en este post: http://laveritedelamilanesa.blogspot.com.ar/2016/10/dia-29-entre-noquis-y-zozobra.html).

Me alojé en el Kapama River Lodge. Ya lo dije, pero tengo que repetirlo: si éste es el más básico de los Kapama, no quiero imaginar lo que serán los otros!
Rústico. El rústico con buen gusto y los servicios y todos los detalles que hacen que esa rusticidad a su manera, también sea 5 estrellas. Nada, pero nada mal!




Al llegar a Kapama,  me ofrecieron un trago de bienvenida,  hojas varias con horarios y explicaciones del sistema del lodge y muchas alusiones sobre las bondades del  spa (extra) en el cual jamás pisé. Me interesaba mucho más la pileta. 




De ahí a la habitación y … madre mía! Me esperaba algo bueno, dentro de este estilo falsamente sencillo,  pero superó lo que me imaginaba: la amplitud, la máquina de Nespresso Y la cafetera tradicional, esa bañadera con vista al bush (bosque, yuyos, o como quieran decirle) … los productos de tocador … de locos! Moderada como es mi costumbre,  mandé whatsapp a mis hijos con un par de fotos y el mensaje:  “me morí y me fui al cielo !!!”









Un día de safari empieza a las 5 de la mañana. Te llaman para despertarte, y la gente va llegando al comedor para tomar café, té galletitas y algún bizcochuelo. Un tanto básico, justo lo necesario para arrancar rápido.




El primer safari es de 6 a 9 de la mañana. En los jeeps va  un máximo de 8 personas, con el Ranger (guardaparques) y el tracker (guía). El tiempo pasa volando, no alcanzan los ojos para mirar por todas partes y mientras que uno va viendo todo lo que lo rodea: el camino, la vegetación, los impalas por doquier y de pronto … así nomás, caminando  delante tuyo  como Pancho por su casa, aparece una jirafa, un grupo de cebras, un elefante o un león! 

Se detiene el jeep, te piden hacer silencio, todo el mundo empieza a largar suspiros de admiración, sorpresa, asombro (más el infaltable  grito de alguna desubicada) y a sacar fotos se ha dicho!






Las fotos no son buenas. La mayoría son sacadas muy temprano por la mañana o después de la caída del sol. La falta de luz no ayuda. No se puede discutir que un safari merece algo mejor. Todos mis compañeros de Jeep empuñaban sus Nikkon y sus Canon con teleobjetivos y filtros de un metro de largo, y yo, gatillaba tranquila a veces con el teléfono, a veces con el Ipad. Papelón total! 






Al promediar el recorrido se hace una parada para necesidades “técnicas” de quién así lo quiera/necesite (dónde? para qué están los arbustos y los yuyos?). Mientras, el tracker saca una mesa plegable, le-pone-un-mantel, y aparece un picnic - desayuno. Estos fueron algunos de mis momentos favoritos: parar en medio del parque, bajar del Jeep, mirar a mi alrededor con una taza de café en la mano y decirme "la gran siete ... estoy en Africa!"



Retorno al lodge hacia las 9, con desayuno con todas las de la ley: huevos, salchichas, pancenta, panqueques … el tercero, por si te hubieses quedado con algo de hambre.

A mediodía es el almuerzo, que es todo tipo buffet: hay suficiente variedad como para que cada uno encuentre algo que le guste (desgraciadamente, algunas encontramos que nos gusta casi todo ...).
Eso sí: se nota la influencia del colonialismo Inglés,  porque lo más flojo son los postres.









Después del almuerzo, hay tiempo libre hasta las 4 (pileta, siesta, actividades extras: globo aerostático, paseos a pie – con guía armado -, visita a un centro de rehabilitación de animales … o el spa, que a mi …gracias, pero paso!).



Nuevo safari entre las 4 y las 7, con nueva parada a medio tiempo. Esta vez, con los “sundowners” (los bajados del sol, o “bajadores” del sol en Inglés)  bebidas, alcohol optativo y algunas cosas para picar. Momento ideal para probar carnes y embutidos típicos ... mirá si me lo iba a perder!



Vuelta al lodge y cena entre 8 y 9:30. Esta comida es la única que se hace en otro lugar, el “boma”  (el lugar donde se hace el braai: carnes asadas). También es la única comida donde los lugares están preestablecidos: cada ranger preside “su” mesa con su grupo. Momento para preguntas y escuchar anécdotas de safaris anteriores. Me resultó perfecto, sumamente disfrutable.

Una pareja de recién llegados en la primera noche se negaron a comer con el ranger. Les armaron una mesa para dos (para algo pagan lo que pagan), y a la mañana siguiente, se unieron a nuestro grupo en el safari. Eran de Tanzania. (nos quedamos pensando para qué les interesaría hacer un safari en Sudáfrica, pero … sobre ideas y gustos …). 

Jamás entablaron conversación con  ninguno de nosotros. Iban filmando los recorridos durante un buen rato, y durante el resto del trayecto, miraban una y otra vez sus propios videos.




Había tres Brasileros en nuestro grupo. Los padres con una hija de 20 y algo. 

La madre apareció todos los días con un conjunto diferente, impecablemente peinada y maquillada como para una fiesta.  (A las 6 de la mañana ...).

La niña jamás sacó una foto normal, todo selfies. Venía el elefante, ella le daba la espalda, y se sacaba las fotos haciendo mohínes y con el animal como telón de fondo. A ver: alguna foto para tu Facebook, te lo tomo, pero todas las fotos del safari con la cara de una en primer plano?

El padre se contentaba con mirar  uno o dos videos de partidos de fútbol en cada safari. Apagaba o bajaba el sonido cuando nos aproximábamos a un animal. Hay que reconocer que el hombre era considerado.

Después de tres días, 6 safaris, y unas 20 horas de Jeep acumuladas en mi trasero, me tuve que despedir de Kapama.

Disfruté muchísimo. Volvería mañana mismo. Un viaje totalmente inolvidable. Aprendí muchísimo sobre Africa, su historia, su geografía y su fauna.

Volví - una vez más - con más preguntas que respuestas sobre la especie humana.






Nota: esta es la última publicación sobre el viaje a Sudáfrica.
Los posts sobre los preparativos y el resto del viaje están acá:

http://laveritedelamilanesa.blogspot.com.ar/2016/09/ella-viaja-sola.html

http://laveritedelamilanesa.blogspot.com.ar/2016/09/preparativos-de-viaje.html

http://laveritedelamilanesa.blogspot.com.ar/2016/10/dia-29-entre-noquis-y-zozobra.html

http://laveritedelamilanesa.blogspot.com.ar/2016/10/viajando-solamente-con-carry-on.html

http://laveritedelamilanesa.blogspot.com.ar/2016/11/una-semana-en-sudafrica-resumen-y-datos.html





domingo, 13 de noviembre de 2016

Una semana en Sudáfrica - resumen y datos




Fue una escapada de 8 días a Sudáfrica, porque, quién puede resistirse a una oferta de LATAM de 12.000 Pesos, pagaderos en 12 cuotas ???
Salida desde Aeroparque con cambio de avión en San Pablo y arribo a Johannesburgo. La llegada: un tanto densa -  más de una hora de cola para hacer migraciones. No sabía aún que la partida sería muuuucho peor !!!
Me alojé en el Hotel Garden Court en Sandton:
Limpio, bien ubicado, pileta y jardín. Nada del otro mundo pero conveniente. Quizás lo más interesante, es que tienen restaurant bastante bueno en el mismo hotel, con una terraza agradable para comer afuera si las temperaturas lo permiten. Evita planificar traslados de noche hacia y desde un restaurant.


 Paseé un poco por la zona, fui al famoso Mandela Square, saqué todas las fotos que pude sacar de cuanto jacarandá en flor se me cruzó en el camino, y no mucho más - por esas cosas del cansancio, los pies hinchados y el jet lag.

Al día siguiente tomé el bus turístico para recorrido de la ciudad y alrededores.
https://www.citysightseeing.co.za/johannesburg
 Es excelente, con comentarios perfectamente sincronizados en 12 idiomas diferentes, ameno y matizado con música africana. Pasé mucho tiempo en el Museo del Apartheid, y recorrí (poco) en algunas otras paradas.



Al día siguiente, avión temprano hacia Nelspruit y ruta hacia el safari lodge (Kapama River Lodge). Fabulosas las instalaciones y el servicio, y se trata del más “básico” de los Kapama, no puedo imaginar lo que serán los otros!
http://www.kapama.com/kapama-river-lodge/
El safari fue el plato fuerte del viaje. Si lo volviera a hacer, me lo dejaría para el final. Para terminar las vacaciones con bombos y platillos.
Me quedé ahí 3 días completos. Estuve a menos de dos metros de elefante, leones, cebras, y jirafas. También ví rinocerontes, hipopótamos, leopardos y búfalos. Cumplido con creces el objetivo de ver a los Big Five, y además de infinidad de antílopes, pájaros varios y otros más. (Ya vendrá relato aparte, con más fotos).


Ultima etapa: Ciudad del Cabo
Ahí me alojé en el Molo Lolo Lodge:
http://www.mololololodge.co.za/
Un hotel boutique un tanto atípico. 6 Habitaciones solamente. Una decoración un tanto loca, y no mucho profesionalismo en el servicio, pero … puede resultar divertido para algunos.
Confieso que con pocos conocimientos y pocas expectativas; me encontré con una ciudad que me pareció mucho más linda y amigable que Johannesburg. La zona del Puerto/Waterfront sería el Puerto Madero de ellos, muy lindo. Mercados en las calles para pasearse, Table Mountain omnipresente, y siempre cubierta por nubes también …




Me pasé los dos días haciendo todos los recorridos del bus turístico con el sistema hop on / hop off que tiene 5 o 6 rutas diferentes, y se pueden ir alternando y haciendo combinaciones, como quien fuera en subte de una línea a la otra.
Conocí viñedos preciosos, hice la ruta de la península. No pude subir hasta Table Mountain. El teleférico estaba suspendido por demasiado viento. Pasé una tarde en una playa lindísima … y me faltó tiempo para seguir. La belleza de las plantas y flores en las afueras de Cape Town es increíble, de hecho, hay una ruta conocida como la Ruta Jardín.



El retorno fue muy largo: de Cape Town a Johannesburgo con 7 horas de espera para tomar mi vuelo de LATAM (los muy ### cambiaron el horario del vuelo y no avisaron, me habían puesto en lista de espera y no pude hacer check-in online). El aeropuerto un caos de gente. Algunos comentaron que tardaron casi 3 horas desde el check in hasta llegar a sala de embarque. 
Jamás como en ese día de la partida me felicité tanto de mi decisión de haber viajado con equipaje de mano solamente!!! Si bien no sabía en qué vuelo iba a lograr ir de San Pablo a Buenos Aires, por lo menos, mis posesiones, las tenía todas en la mano.
(lista de lo que llevé como equipaje de mano en mi post anterior)
Demasiado corto. Nada original, todo seguro, muy previsible y aburguesado, pero un buen inicio para una mujer madura que se largó sola hasta Sudáfrica.


DATOS:
Requisitos de ingreso a Sudáfrica para Argentinos: pasaporte con al  menos de 6 meses de validez por delante, y dos hojas completas en blanco como mínimo. Certificado de vacunación contra fiebre amarilla. La misma aplicada con anterioridad mayor a 10 días previos a la entrada al país. En San Pablo, antes de embarcar, nos exigieron presentar el certificado a uno por uno. Me dijeron que el que no lo tiene no se sube al avión, sin excepciones (esto rige para pasajeros residentes en Argentina, Brasil y otros países considerados como zonas de fiebre amarilla).
Salud: la zona del Parque Kruger es zona de malaria. Por lo tanto, se recomienda (que lo confirme el médico de cada uno) profilaxis contra la malaria: unos antibióticos específicos, que se deben tomar por “X” cantidad de tiempo, según de cuál se trate.
Se recomienda tomar todas las precauciones posibles contra los mosquitos: ropa liviana, clara y de mangas / piernas largas. Repelente (el Peaceful Sleep que tienen ellos allá es genial!). Y si alguno considera dormir en carpa, se suele aconsejar también hacer tratamiento de la ropa previo al viaje con Permetrina.
Sol: muy fuerte. Mucha gente usando sombreros. Cada uno sabrá qué factor de protección utilizar.
Dinero: la moneda es el Rand, y a la fecha tiene una cotización muy similar al Peso Argentino. Hay casas de cambio con tasas bastante normales en el mismo aeropuerto. Cajeros automáticos por doquier para poder hacer extracciones de dinero (advertencias abundantes sobre cuidado al extraer dinero, no permitir que nadie se acerque a “ayudar” y elegir aquellos cajeros que tengan policía o personal de seguridad apostados al lado de los mismos). Mucha aceptación de todas las principales tarjetas de crédito, Amex incluída. La excepción: las estaciones de servicio - el pago es en efectivo solamente.
Precios: salvo los taxis, todo lo demás notablemente más económico que Argentina (alquiler de autos incluído). Un ejemplo: un gin tonic en el bar de Kapama: 31 Rand – de haberme percatado antes, me pedía un doble todas las noches! Que fuera en una hamburguesería, o una cena en el restaurante del hotel, jamás una comida superó los 140 Rands, y el promedio bastante más bajo aún.
Movilidad / traslados: En Johannesburgo, el Gautrain:  un tren excelente (moderno, limpio, rápido y super seguro) conecta el aeropuerto con la ciudad.
 Dentro de las ciudades, los taxis son escasos, caros y misteriosos (hay todo un lenguaje de señas con las manos para indicarle al taxista hacia donde uno va, que el turista no domina). No hay colectivos como los conocemos, solamente combis informales, sin paradas ni tarifas visibles, que me han dicho, las usa solamente (o casi) la población local. La gente se maneja con auto propio, alquilado o con Uber.
Para recorrer como turista, el bus rojo lleva a casi todas partes. Si se lo utiliza en una ciudad, guardar el ticket, porque vale para obtener descuento en el pase de las ciudades subsiguientes. A la hora de pedir auto o taxi, lo más utilizado (más confiable y económico)  es Uber.
Los alquileres de autos son bastante económicos, y pueden ser una muy buena opción para evitarse los vuelos internos. Las distancias lo permiten, las rutas son excelentes. Solamente, hay que animarse a manejar del lado izquierdo! El combustible no es caro: entre 12 y 13 Rand por litro la nafta de Shell

Seguridad: Lo primero que me entregó la persona que me esperaba en el aeropuerto fue una comunicación oficial informando que jamás hay que dar un pago por una supuesta multa en efectivo a un policía.  Conocí en el vuelo de ida a un Argentino que me dijo "es muy sencillo - no caminás sola hacia ningún lugar cuando cae la noche". En los hoteles, suelen decir que la única forma de salir a comer de noche a un restaurant es tomar un taxi o Uber. Por cinco noches (excluido el safari all inclusive) no me cuestioné siquiera estas recomendaciones. "Mujer segura vale por dos", me dije y las cumplí al pie de la letra.
No pude dejar de notar la cantidad de alambres, de púa y electrificados también, que "adornan" la mayor parte de las viviendas particulares.



Aéreos: después de la mala experiencia del retorno con LATAM, sumado a las respuestas insípidas de “lamentamos que no lo haya satisfecho nuestra atención en el aeropuerto"  cuando en realidad, jamás se entendió por qué cornos me pusieron en lista de espera para el retorno y menos aún por qué ningún empleado de ellos fue capaz de hacer nada al respecto ni en Johannesburgo ni en San Pablo! … yo averiguaría un poco más sobre South African Airways. 
Los volé en todos mis vuelos internos allá y me deslumbró la cuidadosa atención. 



Sector cabotaje aeropuerto Johannesburgo - micros de pasajeros en animal print !!!

sábado, 22 de octubre de 2016

Viajando solamente con equipaje de mano






Alguien dijo alguna vez que el peso y tamaño permitido del  equipaje tendría que ser el que uno mismo está en condiciones de transportar. Sabias palabras.
El año pasado, me reventé la espalda (perdón, mi Gran Amigo Médico: Ud. sabrá entender que una ignora la  diferencia entre ciatalgia, lumbalgia y todos sus parientes) subiendo la valija de mi amiga a un tren en Marruecos.  Si no fuera porque ella tenía un remedio - que ni sé lo que era -  creo que todavía estaría inmovilizada en Fes.
Si le sumamos a esto que estoy a punto de emprender un viaje que implica pasar por Ezeiza, San Pablo, y Johannesburgo: todos ellos aeropuertos con dudosa fama en cuanto a su seguridad,  me convencí que era hora que pruebe viajar con carry-on solamente.
Soy la feliz poseedora de una valija que mide exactamente 55 x 35 x 25 cms. Lo único que faltaba era hacer listas, pensar y organizarse.
Durante el último mes, estuve chequeando el pronóstico del tiempo en mi/s destino/s (www.accuweather.com) .  El calor de un día y la lluvia del otro avanzan y retroceden en el calendario, pero el resultado final es el mismo: tengo que ir preparada para temperaturas entre 12 y 30 grados y un par de días con algunos chaparrones.
Ayer hice una prueba, armando la valija como si estuviese realmente a punto de partir. La ropa es casi toda de colores neutros, y  las prendas combinables entre sí.
Digamos que 80 % combinable, para el 20% restante … haré de cuenta que soy daltónica y ya está.




Teniendo en cuenta el destino, las restricciones sobre los artículos que se pueden llevar en cabina y tutti cuanti, con esta lista me sobra todavía peso permitido y espacio disponible:
Lista valija:
·         2 pantalones
·         1 bermuda
·         2 remeras mangas largas
·         2 remeras mangas cortas
·         1 camisa mangas largas
·         1 top / buzo – pullover (nylon similar a polar en grosor)
·         1 camperita de lluvia K Way (tela fina como la de los paraguas, pero respirable)
·         1 traje de baño
·         1 pijama
·         3 conjuntos ropa interior
·         4 pares de medias
·         1 par mocasines
·         1 par sandalias bajas, casi ojotas
·         1 chalina
·         1 cartera (para llevar cruzada sobre el pecho). Es de nylon, no pesa ni 5 gramos.
Higiene – productos de cuidado personal:
Pañuelos de papel, cepillo de dientes, dentífrico pequeño, peine, acondicionador para el pelo, crema para el cuerpo, un hidratante para la cara, protector solar, Off en crema, desodorante a bolilla, toallitas demaquillantes y muy poco make up. (Todos los líquidos, cremas y geles en envases de menos de 100 ml. Pongo un poco de film plástico sobre el cuello del envase, antes de poner la tapa, y luego envuelvo cada uno en film).
Otros: 
linterna (ni idea para qué: pero todos recomiendan llevar linterna para safaris …) 2 libros, una percha de plástico (porque no me compré esto: https://store.ricksteves.com/shop/p/travel-clothesline), un poco de jabón en polvo en una bolsa Ziploc y un adaptador de enchufes.
Cartera / objeto personal:
Una pequeña mochila con teléfono, IPad, documentos, tarjetas de crédito, dinero, anteojos,  medicamentos, birome y agenda.
Viajaré vestida con las prendas más abultadas: zapatillas, medias de descanso, un jean, una camisa, un buzo de algodón, una pashmina (siempre me congelo en los aviones) y un saco liviano con múltiples bolsillos.
Envidio y admiro a los que viajan vestidos de Columbia o marcas similares de los pies a la cabeza. Es ropa super práctica, de rápido secado y que no necesita plancha. Yo no la tolero, me dá una sensación “plasticosa” de lo más desagradable.
Uniqlo y compañía también nos vienen revolucionando la forma de vestir. Camperas y chalecos que no pesan nada y que ocupan casi cero de lugar.
En este viaje, me abstengo de llevar perfumes e incluso elegí el desodorante más “insípido” que encontré (Nivea) por el tema de no atraer a los mosquitos.
Relojes buenos y joyas: si no se pueden usar en el país de una, para qué llevarlos a pasear por el mundo?
Candados: llevo un par. El carry-on en los vuelos internacionales será equipaje despachado en los vuelos domésticos en Sudáfrica. (Las franquicias son menores). También, hay ocasiones en las cuales conviene poder cerrar la valija para poner a resguardo cosas de valor … qué sé yo si habrá caja de seguridad en todos los lugares donde me voy a alojar? Y tampoco me consta que el IPad, por ejemplo, quepa en dicha caja, si la hubiera.

Por medida de precaución, por si algo me estuviera faltando, ya chequée: hay un enorme shopping al lado de mi hotel, con todo tipo de marcas,  desde H&M hasta Burberrys y Dolce y Gabanna. Si fuera necesario, con tal de viajar con pocas cosas, es un sacrificio que una podría contemplar!





Actualización: ya de vuelta de mi viaje, puedo confirmar que lo que llevaba en el carry-on fue más que suficiente. No agregaría nada a la lista de lo que llevé. Más bien, iré viendo para futuros viajes si puedo elegir mejor las prendas que lleve (las menos abultadas, las menos pesadas, o las que se sequen más rápido). También puede ser que más adelante considere la posibilidad de comprar otra valija de mano, que sea más liviana que la que tengo ahora.



jueves, 14 de julio de 2016

Si es 14 de Julio, hablemos de Air France!


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(Volé de Washington a París en clase económica y después volví de París a Miami en Premium Economy)

Air France ha estado re lookeando sus Boeing 777 desde el año pasado. En las business de sus  “nuevas cabinas” AL FIN  pusieron los asientos que se hacen cama de verdad.  Por desgracia, aún no tuve la suerte de probarlas.

Los que viajamos más barato veremos unos cambios de tapizados y no mucho más. Un poco de makeup viene bien, pero no hace demasiada diferencia en la experiencia del viaje. 5 cms más de espacio para las piernas, 7 míseros grados más de inclinación … esas son las cosas que te mejoran la vida de verdad , pero por ahora … ni lo sueñes, seguí participando!

La gran novedad es el nuevo video de instrucciones de seguridad. Al fin algo distinto y ocurrente !!! Y parece que no soy la única que piensa lo mismo, porque noté que unos cuantos pasajeros se reían al verlo. 

Lo encontré en Youtube. Pongo el link,  creo que vale la pena para todo aerofanático:


Ni recuerdo la comida, pero sí recuerdo mi sorpresa de que nos tirasen  solamente un café y un muffin antes de aterrizar.  También es cierto que llegábamos temprano por la mañana a Francia, es decir,  en el medio de la noche para los estómagos sincronizados con Washington.

Salimos y llegamos a horario, no me perdieron la valija. Nada más para contar.

A la vuelta iba en Premium Economy.  Bastante entusiasmada pensando que la iba a pasar mejor (para mí, “mejor” se mide en morfi y en comodidad), tardé bastante en caer en la cuenta que este vuelo era diurno. Mon Dieu, qué embole, qué largas que se hacen 9 horas de vuelo cuando no es de noche!

La comida estuvo un poquito mejor que la de Economy. De puro Franchuta (amarreta) que soy, pasé por alto las opciones ahora disponibles de comprar con anticipación los menús gourmets.  Un hombre cerca de mí lo había pedido, y fue notable ver cómo le servían exactamente lo mismo que los que teníamos el menú “base”, pero con más adornos. No sé si se dio cuenta. Mi bandeja standard tenía un paté, la de él tenía el mismo paté pero posado sobre una rodaja de pan … y así todo lo demás. Un tanto engañapichangue, el menú gourmet, Señores hijos de la Bastilla (*) !!!

Después de almorzar, quise reclinar el asiento, con la esperanza de una siestita que acortara un poco el viaje y el muy maldito no se quería mover. Llamé a azafata, y gentilmente intentó hacerlo ella. A fuerza de empujones lo deslizó  medio centímetro y ahí se le bloqueó. No podía cambiar de asiento porque la Premium Eco venía completa, y ya sabía que ni loca valía la pena soñar con que algún alma caritativa me pase a Business, porque ésa estaba directamente estallada.

Me leí 100 páginas de un buen libro mientras que el gordo del menú gourmet roncaba como bestia después de haberse tomado cuanta bebida alcohólica logró que le sirvieran (y fueron unos cuaantos tragos, variados y diversos!).

Consideré hacer lo mismo, pero íbamos a llegar tipo 5 de la tarde a Miami. No daba hacer inmigración y después encontrarme con mi hijo, y una  en curda a horas tan tempranas.

Unas horas ya por los aires, de pronto pasó al lado mío una mujer en uniforme. No era azafata, tenía algo diferente: lo primero que noté fue un halo de serenidad y … otra cosa, un no-sé-qué.  Le miré bien cuidadosamente el uniforme, y en las 4 tiras cosidas a la manga de su saco encontré la explicación. Una Madame La Pilote,  que emanaba calma, actitud y autoridad y suavidad al mismo tiempo. Pasó más de un mes pero me quedó grabada su mirada, su sonrisa discreta con la que respondió a mi mirada de boquiabierta admiración.

Del personal de cabina,  todos, ellas y ellos, cortados con la misma tijera, Air France hechos y derechos. Correctos, educados, eficientes y  un poco gélidos a la vez. Como soy mina, no puedo dejar de notar que todas las que tienen pelo largo se hacen el mismo  recogido, el que usaba Audrey Hepburn (a.k.a. “banana”). Flor de punto a favor para el glamour.

Epílogo: hice reclamo a Air France por el asiento que no se inclinaba. Siguiendo los consejos de los foros de TripAdvisor, expuse el problema brevemente, sin quejas, reproches ni adjetivos inútiles.

Tres días después recibí mail con profusas excusas, y aviso que me acreditan 8.000 millas a mi cuenta de Flying Blue, el programa de viajeros frecuentes de Air France-KLM.

MUY agradablemente sorprendida, aunque 8.000 millas no deben alcanzar ni para un Buenos Aires – Montevideo, pero respondieron de inmediato, se disculparon y obsequiaron unas millas. No sé cuántas compañías harían otro tanto, hoy en día?



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(*): "hijos de la Bastilla - leí esta expresión en el blog "Dormir la siesta y viajar"
 http://dormiryviajar.blogspot.com.ar/